Nosotros

El sake no debería ser tan difícil de elegir
Hay bebidas que llegan a la mesa precedidas por años de familiaridad. Sabemos, más o menos, qué esperar de un vino, de una cerveza o de un pisco. Con el sake ocurre algo distinto.
A veces basta mirar una botella para sentir que antes de beber habría que rendir un pequeño examen: los caracteres japoneses, las clasificaciones, los porcentajes, las palabras que uno todavía no conoce.
Y en un restaurante puede ser peor. Llega una carta llena de nombres y términos que no entendemos del todo. Preguntamos y, con suerte, alguien nos orienta. Otras veces quien nos atiende sabe poco. Y a veces sabe tanto que uno termina sintiéndose más pequeño después de preguntar.
ModoSake nació para quitarle esa tensión al momento de elegir.
Queremos hacer que descubrir sake sea más sencillo, sin volverlo simple; acercarlo sin quitarle misterio; dar la información necesaria para que uno pueda pedir una botella con confianza, en una tienda o en una mesa, y dejar que después sea la copa la que termine la conversación.

Conoce a Diego
Mi relación con el sake empezó, como suelen empezar estas cosas, sin mayor plan.
Primero fue una botella. Después otra. Luego vinieron las preguntas: por qué dos sakes aparentemente parecidos podían saber tan distinto; qué hacía especial a cierto arroz; por qué una pequeña bodega de Hokkaido podía expresar algo tan diferente de otra en Nagano o Hiroshima.
La curiosidad terminó convirtiéndose en viajes, estudios, conversaciones interminables y, finalmente, en la oportunidad de trabajar dentro de una bodega de sake en Japón.
Allí entendí algo que todavía guía este proyecto: detrás de cada botella hay mucho más que una bebida. Hay una familia, un paisaje, decisiones tomadas durante generaciones y una enorme cantidad de trabajo que casi nunca llega a verse desde este lado del mundo.
ModoSake nace de las ganas de acercar todo eso al Perú, pero sin exigirle al que recién comienza que se vuelva experto antes de poder disfrutarlo.
Por qué existe ModoSake
El problema con el sake nunca fue que fuera demasiado complejo.
El problema es que durante mucho tiempo lo hemos explicado como si la complejidad fuera un requisito para entrar.
Junmai, ginjo, daiginjo, kimoto, yamahai, nihonshu-do. Todas esas palabras importan. Algunas importan muchísimo. Pero probablemente ninguna debería ser la primera pregunta que hacemos cuando alguien quiere comprar o pedir su primera botella.
Tal vez sea mejor empezar por algo bastante más humano:
¿Te gusta más ligero o con cuerpo?
¿Más dulce o más seco?
A partir de ahí podemos aprender todo lo demás.
Esa es buena parte de la idea detrás de ModoSake: poner primero el sabor, luego la historia y finalmente, para quien quiera seguir bajando por esa escalera, toda la técnica que hay detrás.

Nuestra forma de elegir
No aspiramos a tener todos los sakes.
En realidad, preferimos lo contrario.
Nos interesa una selección que tenga razones para existir. Una botella puede entrar porque representa extraordinariamente bien una bodega, porque muestra un arroz de una manera particular, porque cuenta algo de una región o porque ofrece un sabor que creemos que vale la pena conocer.
O simplemente porque la probamos y pensamos: esto merece estar aquí.
Sabor antes que jerga
Primero queremos que sepas qué puedes esperar de la copa.
Una botella también cuenta una historia
Nos interesa quién la hizo, dónde y por qué.
Curar también es decir que no
Tener más etiquetas no necesariamente significa tener una mejor selección.
El Mapa ModoSake nació después, como una manera de explicar esa selección. Nunca compramos una botella para llenar un espacio en el mapa.
Primero elegimos el sake. Después encontramos la mejor manera de ayudarte a entenderlo.

Más sake, en más mesas
Hay algo especialmente interesante en pensar el sake desde el Perú.
Somos un país que ha aprendido a comer mezclando mundos sin pedirles permiso: ingredientes japoneses con ajíes peruanos, técnicas chinas con productos de acá, recetas que llegaron de lejos y terminaron volviéndose nuestras.
Quizás por eso nos parece extraño que el sake todavía aparezca casi siempre encerrado dentro de una sola idea: sushi. Por supuesto que puede acompañarlo. Pero también puede sentarse junto a un tiradito, un cebiche, unas conchas, un pollo a la brasa, una parrilla o una mesa donde simplemente hay amigos conversando y algo rico para comer.
No queremos decirle al sake cómo debe volverse peruano. Nos interesa algo bastante más sencillo: ponerlo en la mesa y ver qué pasa.
Esto recién empieza
ModoSake comienza pequeño, deliberadamente.
Una selección cuidada. Algunas bodegas. Botellas que nos entusiasman. Muchas preguntas que todavía queremos responder.
Con el tiempo llegarán nuevos productores, nuevas regiones, nuevas maneras de aprender y, seguramente, algunas ideas que hoy ni siquiera imaginamos.
Pero no tenemos apuro por parecer más grandes de lo que somos.
Preferimos construir esto como se construyen las cosas que uno espera que duren: con curiosidad, criterio y botella por botella.
Diego Rodríguez
Fundador y Curador, ModoSake